La desconfianza domina Venezuela

La desconfianza domina Venezuela

Las elecciones municipales del pasado 10D en Venezuela estuvieron marcadas por una alta abstención, que ha dado lugar a múltiples interpretaciones.



Las elecciones municipales de este 10 de diciembre, donde el PSUV logró ganar al menos 298 de las 335 alcaldías de Venezuela, con una abstención del 52.68% (Según los últimos datos del CNE), fueron una dura derrota, tanto política como psicológica, para la oposición. Son muchas las voces que señalan a la alta abstención como principal responsable de la victoria aplastante del chavismo en estas elecciones; y no es que no tenga algo de razón, pero ignoran un hecho fundamental: la desconfianza del electorado, tanto a los partidos como a los políticos opositores y hacia el propio sistema electoral jugaron un rol fundamental.

Coincido con estas personas sobre el valor del voto, y las elecciones, como medio de lucha contra el régimen de Nicolás Maduro, más aún cuando hoy en día no contamos con ningún otro medio para restaurar la democracia. Yo mismo voté en las pasadas elecciones porque creo en esta premisa. Pero la realidad es que lo hice sin ánimos por un candidata y un partido que no me convencian en lo mas minimo, más que nada porque el sentimiento de perder mi voto todavía pesa más que la sensación creciente de que votar es perder el tiempo, y porque la alternativa era dejarle en bandeja de plata la Alcaldía de Caracas al chavismo, siendo estas dos últimas ideas las que mas crecen dentro de la población, y que está claro, a la luz de los resultados del 10D, domina en muchos sectores. Y esto no es únicamente producto de los abusos del poder por parte del gobierno al momento de realizarse elecciones, sino de los mismos errores de la dirigencia opositora.

Persona protestando en Venezuela
Son muchos los que, cansados de las incoherencias y errores de la MUD este año, han perdido fe en los partidos y políticos que la conforman. Foto de Andrés Gerlotti.

Los partidos de la oposición han demostrado, desde que se logró la mayoría en la Asamblea Nacional (AN), pero más que nada este año, un nivel de incoherencia, falta de planificación e improvisación, sumado a una carencia de una verdadera unidad y un evidente dominio de ambiciones personales o partidistas, que ha mermado la paciencia y confianza de la población en ellos. Solo hay que ver cuantos planes, propuestos cada uno por un partido distinto, puso en práctica la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), al mismo tiempo, para enfrentar al gobierno, luego de asumida la nueva mayoría opositora en la AN en 2016, antes de que finalmente la opción del referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro fuese la que quedase como ruta a seguir el año pasado (pese a que el gobierno no permitió que prosperase); o como este año comenzó con las protestas masivas contra el gobierno que buscaban la renuncia de Maduro, para inmediatamente después lanzarse a unas elecciones para gobernadores, donde la MUD defraudó en su capacidad de defender el voto ante los abusos del gobierno, para luego decir que no irían a las elecciones municipales, pero al mismo tiempo afirmar que si irían a las presidenciales. La oposición ha quedado como un grupo que está improvisando, que aplica la máxima de “como vaya saliendo, vamos viendo”, actuando cada partido por su cuenta sin un verdadero plan unitario que todos respeten con militancia, dispuestos al punto de pelearse públicamente entre ellos; esto ha hecho que la población, combinado con el peso de la creciente crisis económica y del autoritarismo del gobierno, se haya cansado de ese comportamiento de la oposición que no resuelve ningún problema ni obtiene ningún logro, y ya no confié plenamente en su capacidad de enfrentar al gobierno, llevando a una pérdida de apoyo de parte muchos, que ya no confían en la MUD (o peor, los ven solo como un mal tan o mas grande como el propio PSUV), y a que otros tantos los apoyen únicamente por falta de una alternativa mejor, o como se diría popularmente, porque prefieren apoyar al “menos malo”.

Quienes defienden el voto como medio para enfrentar al chavismo no pueden simplemente sentarse a echarle la culpa a los abstencionistas, e ignorar las muchas razones de porque las personas no votaron. Es una señal clara de, no solo el éxito rotundo del gobierno de destruir la confianza de los ciudadanos en el valor del voto, para incentivar la abstención de los opositores y lograr elecciones donde solo participen sus seguidores, sino también es una señal de un electorado opositor cansado de las incoherencias, divisiones y falta de unidad de los partidos opositores organizados en la MUD, y sirve como aviso de que las personas buscan un verdadero liderazgo opositor, que si actué en verdadera unidad con una estrategia que no solo sepa enfrentar al gobierno, sino que si pueda defender exitosamente los derechos de las personas, y dar soluciones reales a los problemas ciudadanos, que con la crisis económica y social, van mas alla de la mera lucha por ideas abstractas que no llevan comida a la mesa. Los partidos opositores deben ver esto como una señal urgente de su necesidad de renovación, tanto de liderazgo como de estrategia, antes de que la pérdida de apoyo de las personas, sumado a los planes del gobierno de acumular poder, terminen por destruir a los partidos de oposición.





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